Las actividades de búsqueda, rastreo, ascenso y descenso en el sector de la Villaflora hasta la Rodrigo Chávez, en el sur de Quito, para dar con el...
«Yo no me canso, yo ando buscando hasta la huella de tus zapatos, tus lágrimas, tus reclamos. Yo no tengo una guerra perdida, yo sigo aquí en pie de lucha»
La Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) es una organización sin fines de lucro que nace en 2012 de la necesidad de unir los esfuerzos de los familiares, allegados y amigos para encontrar a los desaparecidos. Centenares de personas desaparecen en Ecuador cada año, pero no existe una verdadera búsqueda e investigación por parte de los organismos del Estado ecuatoriano para encontrarlas/os.
Las actividades de búsqueda, rastreo, ascenso y descenso en el sector de la Villaflora hasta la Rodrigo Chávez, en el sur de Quito, para dar con el...
Entre el dolor y la incertidumbre de no saber dónde está Josué Isai Villarruel García, sus familiares piden a la Fiscalía agilizar el proceso de...
[vc_row][vc_column][vc_column_text]José Luis Valencia desapareció a la edad de 22 años, en la madrugada del 21 de diciembre de 1995, en el sector...
De enero a diciembre de 2025.
Provincias con mayor índice de denuncias de desapariciones en 2025
Personas desaparecidas en 2025, según grupo etario
¿Sabías que?
En 2025 se registraron 7.471 denuncias de desaparición en Ecuador. El 83,2 % de las personas fue localizado, mientras que 810 casos continuaban en investigación. A diferencia de 2024, cuando predominaban las desapariciones de hombres (60,4 %), en 2025 las mujeres representaron la mayoría de los casos (55,2 %).
¿Sabías que?
En 2025, Guayas (23,59 %), Pichincha (23,22 %) y Manabí (5,67 %) concentraron más de la mitad (52,5 %) de las desapariciones registradas en Ecuador. Frente a 2024, destaca el aumento de la participación de Pichincha, que pasó del 10,6 % al 23,22 % de los casos. Manabí descendió del 9,5 % al 5,67 %, conservando el tercer lugar a nivel nacional.
¿Sabías que?
En 2025, 6 de cada 10 personas desaparecidas eran niñas, niños o adolescentes (59,95 %). Les siguieron las personas adultas (34,27 %) y las personas adultas mayores (5,78 %), lo que evidencia un cambio respecto a 2024, cuando predominaban las desapariciones de personas adultas.